Trabajo en equipo II

En el anterior articulo se habló de las características del trabajo en equipo, y en este veremos algunas claves del por qué puede fallar. Cuántas veces hemos pensado a la hora de hacer un trabajo “uff, somos 7 para hacerlo”. Parece que cuantas más personas peor, y no tiene por qué ser así.

Las dificultades que nos encontramos en un equipo de trabajo en la facultad, en un periódico, dentro de una cocina o en un despacho son las siguientes:

  • Que el equipo no se conozca entre sí. Puede haber alguien nuevo que tenga que adaptarse al ritmo ya impuesto.
  • Se planifica de manera incorrecta. Generalmente porque el estilo de liderazgo es incorrecto. Hay que saber ser directivo, participativo y cooperativo al mismo tiempo.
  • Existe negatividad o egoísmo dentro.
  • Los miembros están desmotivados o no se sienten parte del grupo.
  • No se da confianza mutua como para reforzar cuando salga algo bien y hacer critica o dar consejos cuando algo salga regular.
  • Los objetivos no están claros.

La primera recomendación para crear un buen equipo de trabajo seria el conseguir que los miembros se conocieran entre sí. Existen muchas dinámicas que fortalecen el conocimiento y la confianza dentro del grupo. Pero en el caso de que ya se conozcan entre si  es muy importante que existan estas dos características: que el líder elegido sea por consenso en una primera reunión y tenga las habilidades necesarias como para trabajar y dirigir a la vez, y que el resto del equipo tenga la motivación y humildad suficiente como para saber que se trabaja por un objetivo común final. Del líder, que es la pieza clave hablaremos más adelante ya que existen diferentes tipos de líderes y veremos cuál es el más efectivo y que características debería tener.

En definitiva, recordemos la frase de “si quieres ir rápido vaya solo, si quieres llegar lejos vaya acompañado”. A largo plazo es mucho más satisfactorio trabajar en equipo y sentirse parte de él. Que maravilloso sería crear el sentimiento que tenemos cuando estamos en el campo de futbol con los amigos, en una tarde de paseo, arreglando un porche lleno de plantas con la pareja o cualquier actividad conjunta.  Sería maravilloso sentirse así o crear ese ambiente en el lugar donde más tiempo pasamos, que es en el trabajo. Algunas empresas ya se ocupan de crear lazos y buen clima laboral. Se han dado cuenta de que cuando la gente está motivada (aunque el trabajo no sea el que más le guste), se rinde más y mejor.  Hoy por hoy, son muchas las motivaciones, además del salario lo que motiva a las personas. Son las relaciones con los compañeros, con el jefe/a, con la división de funciones y rotaciones, con la filosofía de trabajo etc.

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