Room 514 y los dos lados de todo conflicto

Los malos a veces resultan atractivos y otras odiosos y los buenos pueden caerte muy bien o ser demasiado pedantes. Lo difícil viene cuando en una película se difumina el límite entre el bien y el mal, entre héroes y villanos, consiguiendo que algo dentro de ti se despierte y siembre la duda.

Es lo que me ocurrió la primera vez que vi Room 514. La historia se centra en el ejercito israelí, y aunque la película resulta en muchas ocasiones lenta y algunas escenas se hacen pesadas y repetitivas, el resultado final sorprende. No es cuestión de originalidad, de suspense o una trama innovadora, pero tiene ese elemento, que tanto les cuesta conseguir a algunos directores.  Lograr que su cinta viva en la memoria del espectador y provoque dudas y preguntas al salir de sala.

Anna, es una soldado israelí, que recibe las ordenes de interrogar a un oficial que ha sido denunciado por maltratar a una familia árabe. La historia transcurre entre los muros de la salas de interrogatorio. Debido a la inferioridad de rango y a su condición de mujer, el oficial no toma en serio su investigación ni sus preguntas.

Dentro de esa habitación ella tiene el poder, pero para el oficial, fuera de ahí, ella es solo una mujer que no puede darle ordenes. Una película sobre una guerra y todo lo que ello implica, el poder y la sumisión que determinan nacer en uno u otro lado y como diversas situaciones corrompen a las personas. Hay malos que hacen cosas buenas y buenos que se equivocan, coexistiendo en la difícil realidad del Israel que muestra la cinta.

Se trata de una producción totalmente israelí que se rodó en solo cinco días. El director, Sharon Bar-Ziv,  es valiente al poner sobre la mesa un tema tan políticamente incorrecto como este. Cuando acudí a la premiere de la cinta nos dijeron que aunque era una película muy simple a primera vista, su magia radicaba en lo que había detrás. Y lo que hay detrás de esta película es la sensación que surge al acabar, cuando piensas que nada ha terminado, porque para miles de personas no es una película, es su vida.

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