La mejor compañía I

“Los animales son de dios, la bestialidad es humana” dijo  Victor Hugo. Afortunadamente no todos los seres humanos somos así.  Muchos cuidamos y protegemos a los animales. Así como descubrimos el valor y la función que tienen para el ser humano. Tienen algo divino o noble que hace que mejoremos como personas solo por estar cerca de ellos.

Cada vez son más las clínicas, tiendas en Granada que procuran una buena calidad de vida a los mismos, y hace poco leí que se endurecerán las leyes para quienes maltraten o abandonen a sus mascotas. No son juguetes. Pero lo que más me llama la atención son los descubrimientos en terapias asistidas con animales en beneficio de gente encarcelada, ancianos, niños con espectro autista o gente con discapacidad. Este terreno está en auge actualmente. Los animales más usados por sus características han sido  perros, gatos, delfines o caballos. Y en Granada concretamente hay ya centros especializados en terapia ecuestre.

Fue en 1780 cuando Tissot descubrió los efectos de la monta y un siglo después Chassiagnac  detecto que un caballo en movimiento mejora el equilibrio y control muscular, aunque el auge en Europa vino en los años 50 en Alemania. 

No debemos confundir dos tipos: las AAA (actividades asistidas con animales) en las que no hay objetivos específicos de tratamiento, sino que por medio de actividades divertidas se motiva a la participación generando experiencias agradables terapéuticas. Muy recomendable para personas con problemas de autoestima, seguridad y dependencia; y las TAA (terapias asistidas con animales) que están enfocadas a individuos con problemas específicos y con objetivos más específicos y un seguimiento.

Por lo general cuando una persona con o sin trastornos ve un animal, bajan automáticamente los niveles de agresividad y realizamos muestras de cariño y protección. Les hablamos, observamos lo fieles que son y resulta alentador. Con niños se usan para problemas de atención y aprendizaje. En cárceles, como más arriba se menciona, se usan para erradicar sentimientos violentos y se ha demostrado que las peleas y los suicidios se reducen.

En residencias, la presencia de animales se agradece y es muy valiosa para las personas que no reciben visitas de familiares puesto que cuidándolos se tratan o equilibran sentimientos de ansiedad, tristeza o depresión.

En el próximo artículo hablaremos de los beneficios de manera más concreta que tiene el uso de los animales en las terapias asistidas.

 Laura Montoro Mesa, psicóloga positiva

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