El poder de la música

Como dice el dicho popular, “la música amansa a las fieras”. Y esto me recuerda que dentro de poco, en Junio se celebrara el 63 Festival -internacional de Música y Danza en Granada.

¿Por qué es tan importante? Porque desde que nacemos estamos expuestos,  comenzando por la voz de los padres. El tono expresivo que utilizan ayuda a que el niño mantenga la atención, siendo la voz de la madre la preferida debido a que su agudeza señala felicidad y afecto.

A pesar de los estudios con música clásica y sabiendo su importancia, la música es algo que nos engancha y nos hace la vida mucho mejor. Si es adecuada, nos lleva a una rearmonización de los sentimientos y el estado de ánimo. Además por el tono y volumen de la voz, sabemos el momento en que nos encontramos y qué tipo de persona somos.

Hay tantos tipos de música como colores y cada uno crecimos con un tipo diferente. ¿Quién no tiene una canción de juventud que cuando la escucha salta de la silla y se pone a bailar o tararearla? Todos. Esto se produce porque cualquier actividad musical involucra a la memoria tanto para reconocer canciones como para recordarlas. Y más si esa canción se asocia a una emoción intensa.

Hace poco una amiga me enseño una canción que había compuesto en letra y música. Es preciosa. Todo un arte que provoca reacciones humanas mentales, ya sean sentimientos, emociones y estados de ánimo. La mente cambia después de haber escuchado una cancion, puede  llegar a ser una buena herramienta para mejorar el estado emocional, claro está, siempre y cuando se escuche la música correcta en cada estado de ánimo.

¿Qué escuchar entonces?

Si estamos tristes, lo mejor sería escuchar canciones con una letra positiva. Pero a pesar de que es algo obvio, muchas personas caen en escuchar canciones dramáticas, tristes y negativas.

¿Por qué pasa esto? Porque nos dejamos llevar por el subconsciente. La mente quiere más dosis de pesimismo, acorde a cómo te sientes. No activamos la razón. Pero si pones música que crees que te puede ayudar, romperás esos patrones poco saludables.

¿Y si estoy contento/a?

De manera natural nos saldrá escuchar música positiva. Aquí el subconsciente ya nos lleva a hacerlo sin necesidad de tener que activar la razón y pensaremos y apenas notarás que tu alegría disminuye porque escuches cosas dramáticas, ya que la balanza se decantará hacia lo bueno que hay en tu vida, pero como las cosas no te vayan bien y tu positividad esté en bancarrota, lo que conseguirás escuchando música triste, será que te puedas hundir más. 

Aunque no siempre es negativo escuchar canciones tristes, a veces sirven como aprendizaje o como despedida, bien usadas y con moderación sirven para cerrar puertas y darse cuenta de los errores cometidos. Se podrá escuchar este tipo de canciones como una lección aprendida, como un canto a lo que sucedió. 

¿Qué te apetecería escuchar ahora? ¿Te animas a probar los efectos beneficiosos de la música?

Laura Montoro Mesa

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