Benditas vacaciones

Que irónico que seguramente en este momento haya personas que deseen tener vacaciones, y otras que deseen que las contraten por no tener trabajo. Sea como fuere, el ser humano necesita tener las dos para encontrarse en equilibrio. El trabajo dignifica pero las vacaciones hacen que disfrutes de tu tiempo en cuidarte y disfrutar de tus sueños. Descansar cuerpo y mente es muy necesario. ¿Por qué?

Porque la rutina y el exceso de obligaciones (las que nos imponen más las que nos auto imponemos) pueden provocarnos estrés. Es el mal, junto a la depresión mas sufrido por la mayoría de nosotros. Estamos pendientes del reloj, el trabajo, la casa, los amigos, la familia, la pareja, las mascotas, la agenda etc. Las vacaciones son una recompensa a nuestro esfuerzo y mejora nuestro estado de ánimo. Pero incluso para disfrutar de las vacaciones es recomendable hacer o no hacer algunas cosas sencillas.

  • Lo primero es relajarse,  dejar que los eventos fluyan. No planificar en exceso, puesto que estarías entrado en obligaciones.
  • Esperar que todo sea perfecto. Nada de expectativas que al final nos frustran. Es el momento del AQUÍ Y AHORA. Y mañana ¡dios dirá!
  • No saber desconectar y revisar el correo, hablar con el jefe o solucionar problemas.
  • Ir a lugares ruidosos. El silencio y la naturaleza contribuye al equilibrio interno.
  • Si estas con gente o amigos/as, dejar que el resto proponga actividades para que no controles todo.
  • No obligarse a dormir a una hora concreta si estás a gusto.
  • Tener cuidado con los excesos en comidas, alcohol o sueño. Es bueno disfrutar el momento  pero sin pasarse, ya que podría estropearte los días posteriores.
  • Ponte en modo “vacaciones”. Un corte de pelo, comprar ropa nueva, un perfume etc ayudara a crear recuerdos especiales.
  • ¡No cuentes los días que te quedan! Genera ansiedad y te impide disfrutar del momento.

Y por último, al contrario de lo que  se suele pensar. Es tan recomendable el “no hacer nada” y tumbarse en una playa, bañarse y dormir, como el “hacer algo que nos canse físicamente”. Normalmente unas vacaciones son necesarias tanto para cambiar el ritmo habitual de vida como para el descanso físico. Es mejor cambiar dicho cansancio provocado por el trabajo, por el cansancio físico de haber estado visitando una ciudad, haciendo una ruta en bici o bailando en una fiesta.

Y si tienes la suerte de que tus vacaciones son largas, ajusta el horario habitual en la última semana para prevenir el síndrome post-vacacional. Será una buena manera de “hacerte el cuerpo”. Así que fuera móvil, relojes y preocupaciones. ¡Música: y a disfrutar!

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